En los últimos años, con la explosión de la conectividad en los hogares y en los dispositivos móviles, han surgido un sinfín de servicios y aplicaciones en la nube. Esto son aplicaciones que están instaladas en el sitio web del proveedor y nosotros nos conectamos a ellas a través de un navegador de Internet o bien a través de una aplicación.

Ventajas y desventajas de usar las aplicaciones en la nube

  • No necesitan grandes requisitos. Normalmente con un navegador y conexión a Internet será suficiente.
  • Poco espacio de almacenamiento. Si es en el navegador nada, y si es a través de una aplicación será muy poco, ya que nuestros archivos quedan alojados en los servidores del proveedor.
  • Nuestra información está siempre disponible. Ellos son los que se ocupan de conseguir que nuestra información esté siempre en línea y accesible desde cualquier dispositivo.
  • Más seguridad. La seguridad la ponemos nosotros con la contraseña que utilicemos. A ellos es difícil que es ataquen. Además, utilizan sistemas de copias de seguridad mucho más fiables que los que podamos utilizar nosotros.
  • Uso concurrente. Particularmente, las aplicaciones ofimáticas en la nube tienen la particularidad de permitir el uso simultaneo por parte de varios usuarios de un documento.

Desventajas del uso de aplicaciones ofimáticas en la nube:

  • Privacidad. La información no la tenemos nosotros en nuestro equipo, la custodia nuestro proveedor. Si este proveedor desaparece, puede que nuestros archivos también. Además, empresas como Google, uno de los proveedores principales, se dedican entre otras cosas al tráfico de información y habitualmente cambian las políticas de privacidad.
  • Seguridad. La seguridad está en nuestras manos. Eso es bueno y malo. Asegúrate de utilizar siempre contraseñas seguras, cambiarlas asiduamente y de cerrar la sesión cuando trabajas en un equipo que no es el tuyo.

La diferencia entre estas aplicaciones ofimáticas y los gestores de contenidos es que las primeras se centran en la herramienta ofimática en sí, teniendo algunas capacidades básicas de gestión de documentos.

Los gestores de documentos en cambio se centran en aportar soluciones avanzadas en la gesti&oacu