Es un error muy frecuente es que alguien que desea escribir algo en un nuevo idioma que no conoce quiera que sus construcciones oracionales sean similares (si no idénticas) a las de su lengua materna. No obstante, para adquirir los conocimientos necesarios para poder enfrentarse, por ejemplo, a la escritura en inglés de cualquier texto en Word, será necesario llevar a cabo algunos consejos.

Leer en inglés

Puede parecer absurdo, pero muchas personas no saben que leer literatura, noticias, artículos, ensayos, etc. en inglés y generar así un hábito de lectura en este idioma es una fuente básica para la adquisición de nuevo vocabulario. Además, la fluidez para la escritura en inglés necesita de algo muy simple: olvidarse de las estructuras del idioma común, algo que facilitará con creces el hábito de lectura en inglés.

Escuchar hablantes ingleses

Al contrario de lo que ocurre con el español, en inglés la pronunciación dista mucho de lo que se refleja sobre el papel. No han sido pocas las personas que se han visto en un aprieto por errores de pronunciación a la hora de mantener una conversación con un nativo. ¿Qué mejor forma de solucionar este problema que escuchar a nativos hablando en inglés? Y, además, a la hora de interiorizar ciertas formas de expresión más coloquiales, es lo ideal.

Hacer amigos que hablen inglés

Para lo anterior, tal vez sea lo mejor encontrar un amigo con el que, además de escuchar, se pueda mantener una conversación en la que el interlocutor pueda corregir posibles errores.

Construcción de frases simples

La estructura “Sujeto+Verbo+Objeto” puede resultar demasiado sencilla para los hablantes de español. No obstante, es una estructura que usan todos los angloparlantes, por lo que no hay que temer por su abuso.

Pensar en inglés

No es una mala idea tratar de pensar en el idioma en que se escribe o se habla. En ocasiones la gente comete el error de pensar en su idioma lo que quiere decir y después traducirlo mentalmente antes de comenzar a hablar. Además de una pérdida de tiempo, suele conllevar graves errores en la gramática mencionada en el punto anterior (y también ralentiza mucho la conversación o la escritura).

Reescribir y corregir los escritos

Tanto por posibles errores cometidos como porque el repaso es una de las mejores formas de seguir aprendiendo. Además, siempre puede probarse a escribir distintas versiones de un mismo escrito: un tono más coloquial o humorístico frente a otro más formal o técnico siempre pueden ser útiles en el esfuerzo por buscar nuevas palabras. Una vez logrado un primer borrador, será conveniente acudir a una corrección fiable (sea de un amigo nativo o de una web en la que puedan consultarse ciertas palabras). Es importante prestar especial atención a los signos de puntuación (sobre todo a las comas). Muchas veces se puede caer en la tentación de no atender a este aspecto con los idiomas extranjeros, pero estos “adornos” son tan importantes en con inglés como en el español.

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