Todos sabemos que para vender hay que tener presencia en redes sociales, pero, ¿Porqué?.

Para responder a esta pregunta debemos detenernos un momento a pensar en lo que está ocurriendo en nuestro entorno y en el mundo entero.

Gracias a la evolución de las tecnologías de la comunicación, hoy en día podemos comunicarnos a través de múltiples canales con cualquier persona o entidad en el mundo entero, siendo las únicas barreras existentes, como los idiomas o las diferencias culturales, fácilmente salvables. Esto es lo que llamamos globalización del mercado, pudiendo así poder vender casi cualquier cosa en cualquier parte del mundo, máxime cuando se trata de un servicio consistente en compartir o vender conocimientos. Es lo que demominamos la sociedad del conocimiento, y sobre esto tienen mucho de qué hablar lugares difícilmente accesibles físicamente o en los que por los motivos que sea no se puede generar industria.

Teniendo en cuenta lo anterior, es de suponer que actualmente existe una enorme cantidad de empresas y profesionales que utilizan los medios digitales para vender sus productos en cualquier parte del mundo, lo que incluye tu propio vecindario. Es decir, que si hace unos años podíamos estudiar a la competencia con sólo darnos un paseo y hablar con los vecinos del barrio, ahora también tendremos que hacerlo con todas aquellas empresas que vendan nuestro mismo producto desde cualquier parte del mundo. Tendremos que conocerlas, estudiarlas, y destacar sobre ellas de alguna manera para que el cliente se decante por nuestro producto.

Además, los consumidores no sólo nos comenzamos a sentir cómodos en estos entornos digitales, sino que además encontramos grandes ventajas, como poder comparar productos de forma fácil, rápida y cómoda, comprar sin movernos de casa o pedir y compartir opiniones a nuestros amigos o familiares. Esta clase de factores componen el valor añadido de un producto, y es lo que determinará la decisión del comprador.

Ahora que sabemos esto, ¿no tiene sentido que trabajemos seriamente en un plan estratégico de marketing digital que nos permita competir en este nuevo entorno?

Todo esto suena muy grande, ¿Por dónde empiezo?

Pues quizás lo mejor es conocer un poco cómo es y cómo funciona el proceso de digitalización así como sus elementos y las ventajas que cada uno de ellos nos puede reportar.

El proceso de digitalización se compone de las siguientes etapas: búsqueda, branding, activación y socialización. Etapas en las que se debe respetar el orden, aunque también se pueden y deben solapar.

A lo largo de estas etapas, que veremos en profundidad más adelante, cuando debamos saber como utilizarlas y trabajaremos con diversos elementos o herramientas que nos permitirán implementarlas. Algunos de estos elementos son los siguientes:

Sitio web

Es el elemento fundamental, punto de encuentro y escaparate dónde deben confluir el resto de elementos. Desde la página web no sólo podemos mostrar nuestros productos o servicios, sino que podemos venderlos, informar al cliente de cómo contactar con nosotros y cómo acceder al resto de elementos que compondrán nuestra identidad digital. Y lo mejor de todo. Será el único elemento de comunicación digital con nuestros clientes o seguidores sobre el que tenemos control total. Piensa que mañana mismo Twitter, Facebook o Google pueden echar el cierre, comenzar a cobrarte o ser suplantados por otro servicio. ¿Tienes todas tus publicaciones, trabajo de varios meses o años y contenido de valor en un lugar sobre el que no tienes control?. Yo no lo haría.

Posicionamiento

Al igual que antes nos dábamos de alta en las páginas amarillas, ahora tendremos que “darnos de alta” en los buscadores mediante las técnicas SEO, SEM y SMO.

Ventajas:

  • Nos pueden encontrar en buscadores.

  • Podemos sectorizar por ejemplo por idioma, por palabras clave, por área temática si hablamos de redes sociales, etc, para dirigirnos a diversos perfiles de cliente.

  • Facilita o guía en el proceso de diseño de la página web y la hace más legible y ordenada.

  • Permite o exige, según se mire, la relación con otras páginas del sector, lo que se traduce en conectar con otros expertos, empresas e incluso la competencia.

  • Puede provocar gran cantidad de visitas en nuestro sitio.

  • Bajo coste en proporción a beneficios.

  • Se puede medir. En todo momento podemos saber el retorno de la inversión.

Analítica web

Mediante la analítica web podemos saber cuántos usuarios visitan nuestra web, a qué hora, desde qué dispositivo, desde dónde, qué hacen allí, cuanto tiempo están, por qué abandonan nuestro sitio y un sin fin más de información útil que no sólo nos ayuda de forma directa a saber si el resto de acciones las estamos haciendo correctamente, sino que además será de vital importancia a la hora de optimizar nuestro sitio web. Google analytics es el ejemplo más conocido de herramienta de analítica web.

Redes sociales

Las redes sociales son una manera súper económica de relacionarse con el cliente y así no sólo poder informarle de lo que vendemos o las ofertas que tenemos sino también de conocerle, solucionar sus dudas o problemas, de potenciar nuestras campañas de marca y principalmente, debido a su viralidad, de poder darnos a conocer y que se hable de nosotros.

Otra gran capacidad de las redes sociales es que con ellas podemos fácilmente conocer lo que hacen nuestros competidores, por tanto con el estudio sistemático de su presencia online podemos adelantarnos, copiar, adaptar y tomar decisiones en consecuencia.

Multimedia

Una imagen vale más que mil palabras. Todos hemos oído eso alguna vez, y con los medios digitales es muy sencillo y económico poder publicar, compartir y comentar vídeos, imágenes, presentaciones. Existen redes sociales específicas para este tipo de contenido como Youtube o Vimeo para vídeo, Pinterest, Instagran o Flickr para imágenes, Scribd o Slideshare o Prezzi para presentaciones, etc.

Esto sólo son algunos ejemplos, pero todo deberá estar organizado acorde a un plan de marketing digital y a una estrategia de marca, partiendo de unos objetivos a corto, medio y largo plazo en conjunción con la estrategia offline de la empresa.

¿Cómo?,¿cuándo?

El plan de marketing digital debe de ser un proceso de mejora continua e iterativo, en el que haya revisiones periódicas y reformulación de objetivos y tareas si fuera necesario. Se debe generar un plan de estrategia digital en el que se defina la situación competitiva, los sectores adyacentes, los clientes objetivo y un plan de acción acorde la misión, visión y valores de la empresa.

Es un proceso lento que debe madurar e ir pasando y asentando cada una de las etapas enumeradas anteriormente, pero que se puede poner en acción de manera casi inmediata y del que también se pueden observar los primeros resultados de manera inmediata.

Una vez establecido el plan estratégico, se puede comenzar con creación del portal web, el diseño de los perfiles en las diferentes plataformas a utilizar y una estimación de los costes y temporización de este proceso de puesta en marcha, así como de las acciones establecidas acorde a los objetivos a corto, medio y largo plazo, como por ejemplo, la contratación de profesionales en los diferentes campos o la formación adecuada del personal, para las que se considere que pueden ejecutarse de manera interna.

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