La tasa de rebote (bounce rate en inglés) es una métrica indispensable en la analítica web y que aparece en todas las herramientas analíticas.

Además, la información que nos suminitra nos ayuda en gran medida a interpretar lo que ocurre en los sitios web en cuanto a usabilidad.

Pero no todos los rebotes son el demonio. Debemos distinguir los rebotes buenos de los malos. Vamos a verlo con ejemplos.

¿Qué es un rebote?

Un rebote en analítica web es el hecho de entrar y salir de un sitio web por la misma página en una visita, sin haber visitado otras páginas del sitio.

Es importante recordar que rebasar el límite de tiempo por inactividad (normalemnte 30 minutos) provocará que la visita se de por finalizada manera automática.

Dicho esto, podemos pensar que pueden ocurrir numerosas y variopintas circuntancias.

Por ejemplo:

Nuestro pato, Lucas, tiene fiebre y entramos en un artículo de un blog de animales a través de un resultado de búsqueda con el fin de sanar a Lucas.

Leemos el artículo de destino y una distracción externa, por ejemplo, una llamada telefónica, nos hace cambiar de tarea.

En el transcurso de la llamada avandonamos la pestaña en la que teníamos nuestra lectura sobre la fiebre en patos y abrimos otros sitios web que nada tienen que ver.

Al finalizar la llamada, 45 minutos después, proseguimos la lectura del artículo y después leemos otro artículo del mismo blog sobre otros motivos de calentura en ánades, haciendo clic en un enlace de artículo relacionado al final de la página del artículo incial sobre la fiebre.

¿Qué ha ocurrido aquí en la analítica?

¿Qué es la tasa de rebote?

Según Avinash Kaushik en su biblia sobre analítica web, la definición técnica de tasa de rebote es:

El porcentaje de visitas al sitio web en las que sólo se visita una página.

Avinash Kaushik en Analítica Web 2.0

Fíjate que Avinash llama visita a lo que yo he llamado previamente sesión. Es lo mismo, no te líes. Lo he hecho a propósito, ya que hay herramientas que lo llaman de una forma y otras de otra. Por ejemplo, Google Analytics (GA) lo llama sesión.

¿Has reflexionado sobre el ejemplo anterior?

En la visita del artículo sobre la fiebre se superó el tiempo de inactividad, por lo que la sesión se dio por finalizada, provocándose un rebote.

La herramienta analítica no vuelve a saber nada hasta que no hacemos clic en el enlace del artículo relacionado sobre la calentura en ánades. En este momento se inicia otra sesión, provocada por el mismo usuario y cuya página predecesora es una URL del mismo sitio web, clasificándose esta nueva sesión como tráfico directo.

Rebotes buenos y rebotes malos

No todos los rebotes son malos, ¿no?

En el ejemplo anterior habíamos encontrado la información que necesitábamos sobre los patos e incluso seguimos navegando por el mismo sitio web, pero habíamos provocado un rebote.

¿Podemos decir que ese rebote nos perjudica, desde el punto de vista del blog de animales?

¡Desde luego que no! Ese rebote es un rebote de los buenos.

La cuestión es cómo lo interpreta la analíca, cómo interpretamos nosotros la analítica y también cómo lo interpreta el buscador; en este último caso estaríamos hablando de SEO.

Interpretación de rebotes desde la analítica web

Ya hemos visto cómo interpreta la analítica el rebote que hemos descrito en el ejemplo. ¿Pensabas que sería así?

En primer lugar, hay que tener en cuenta las reglas del juego. Debemos tener claro lo que es una sesión, su duración, así como la procedencia de la visita.

Sabiendo eso y agregando datos relevantes como el tiempo de la visita o tiempo medio de estancia en la página, podemos obtener útiles conclusiones sobre estos rebotes, tanto a nivel global, como en detalle.

En la imagen anterior vemos el detalle de las visitas de varios usuarios durante un período de tiempo de 7 días, incluyendo su tasa de rebote.

Si entramos en el detalles de ese usuario:

captura del detalle de sesiones de un usuario

Observamos 2 de las 4 visitas. En una de ellas transcurre la visita de 4 minutos y 20 segundos, la cual no causa rebote, ya que hay un cambio de página, para volver de nuevo al artículo sobre ofimática que estaba leyendo.

Las otras 3 visitas con rebote son como la que se observa en la parte inferior de las 5:49h. El usuario accede al artículo, pero no genera tiempo de visita y provoca 1 rebote.

¿Por qué situación puede ocurrir este caso?

Pues por ejemplo, porque el usuario tiene guardada la pestaña en el navegador de una visita anterior, pero no la activa para visualizarla.

A modo de conclusión, algo importante a tener en cuenta respecto a los rebotes en analítica web, es que esta mética aparece en todos o la gran mayoría de los informes en cualquier herramienta analítica y nos da información relevante sobre el comportamiento de los usuarios en el sitio web.

Interpretación de rebotes en SEO

Los rebotes son importantes en SEO y para los motores de búsqueda como Google.

Como podemos intuir con los ejemplos que he indicado, no es lo mismo un rebote de dos minutos de duración que de 2 segundos.

Hemos de tener en cuenta que el buscador no tiene acceso a la analítica. Bueno, si se trata de Google y GA puede que sí, pero consideremos que no.

Entonces, ¿qué tienen los buscadores en cuenta para determinar la calidad de un rebote?

Pues el buscador sabe cuándo el usuario hace clic en uno de sus resultados para ir a la web de destino y sabe cuándo este mismo usuario vuelve al buscador.

En este momento puede que el usuario haya estado poco tiempo en su primer destino y ahora haga clic en otro de los resultados. Esto podría ser considerado como un rebote malo, es decir, que el usuario no ha encontrado lo que buscaba y en consecuencia la relevancia de su término de búsqueda puede que no fuera adecuada. En tal caso esto supondrá una señal para el buscador para revisar el ranking de ese resultado para ese término. Una señal negativa para el SEO del sitio web.

Si por el contrario, el usuario que vuelve al buscador, ha permanecido bastante tiempo en la página y tras volver, hace una búsqueda distinta, será indicativo de que ha encontrado lo que buscaba en la primera ocasión. Esto será una señal positiva para el posicionamiento del sitio web.

Puedes aprender más sobre rebotes en SEO en mi curso online.

¿Cómo trabajo la tasa de rebote en mi web?

Y entonces ¿qué conclusiones sacamos de todo esto? ¿Cómo mejoramos la tasa de rebote en nuestro sitio web?

Mejorar la tasa de rebote implica bajar ese porcentaje, por tanto, conseguir que los usuarios visiten más de una página en sus visitas.

Para ello, lo principal sería poner en su camino enlaces que apunten hacia otras partes relevantes del sitio web.

La frase anterior tiene más chicha de la que parece. Por un lado, ten en cuenta que hay muchos tipos de enlaces en HTML y por tanto, podemos poner enlaces, no sólo en texto; también en imágenes, banners, etc.

Por otro lado, eso de poner enlaces que apunten a otras partes relevantes del sitio, es decir, poner el contenido relacionado adecuado según el momento, no es fácil. Un ejemplo serían los enlaces que puedes encontrar en este mismo artículo según su contexto y otro ejemplo serían los productos complementarios cuando se trata de una tienda virtual, por ejemplo, poner a tiro de clic en el carrito una funda cuando compramos un móvil.

Bien, todo esto por una parte. Pero a lo largo del artículo hemos visto también que hay rebotes buenos. ¿Y cómo conseguimos rebotes de estos?

Pues generando contenido de valor para el usuario, en el que estos empleeen tiempo de lectura y hagan scroll. Contenido que envía buenas señales a los buscadores y que mejora nuetro posicionamiento.

A nivel estratégico sería mejor primero obtener tráfico a la web y después preocuparnos en bajar la tasa de rebote.

¡Recibe un cupón de un 10% sólo por darte de alta!

Usaré la info para informarte de novedades y ofertas sobre mis cursos y servicios.

* Más info en el Aviso legal.

Accede a descuentos y novedades

Únete a la lista para enterarte cuando publico nuevos contenidos y ofertas especiales

Política de privacidad

Te has inscrito con éxito

Pin It on Pinterest